Estrella Fugaz/Shooting Star VIII


Tuve unos días atareados próximos a mis vacaciones laborales, así que he tenido que hacer trabajo extra todo en nombre de volver hasta el 2010 y un poco de dinero que me viene bien ahora en navidad.

Les tengo el capitulo 8 de Shooting Star, no se lo pierdan porque Mulder se enterará de cosas bastante importantes. Les recuerdo que el Feedback es la mejor forma de incentivar a un escritor, así que espero comentarios sobre la exelente labor de Paolabaru en la traducción.

Bajar PDF

Estrella Fugaz/Shooting Star 8

Autora : Jenna Tooms

Idioma Original: Inglés

Traducción y Adaptación: paolabaru

Disclaimer : No son míos. Legalmente son propiedad de Chris Carter y Twenthy Century Fox.

Tipo : MSR, Angst, algunos que estarán debidamente marcados son NC-17.

Resumen: Hace diecisiete años, Mulder desapareció. Reunidos después de todo este tiempo, Mulder y Scully luchan para ser la familia que deberían haber sido. Fue escrito en 1998, por lo tanto no parte de la desaparición de Mulder en Requiem.

Nota del Autor: Nunca he escrito un fanfic  y no creo que nunca lo haga. Hace algunos días este en particular me estuvo dando vueltas en la cabeza, ya que lo leí hace un par de años, pero no me acordaba donde, ni en qué idioma, así que lo estuve buscando en el en la Fanficteca. Finalmente lo encontré en Gossamer y lo releí, me pareció igual de bello y emocional que la primera vez que lo hice. Como parece que mi búsqueda produjo curiosidad, decidí arriesgarme y tratar de traducir esta bella historia. Espero hacer justicia a la autora y a su relato.  El fanfic es un poco largo por lo que lo estaré trabajando y la vez  publicando por partes.

Feedbacks: Claro, para ver si vale la pena seguir traduciendo este y luego si puedo otros más

====== Ocho ======

Mulder se estaba desvaneciendo. Scully podía verlo en sus ojos. La esperanza de
encontrarla lo había sostenido, pero el limbo en el que lo habían puesto ahora, lo estaba matando. Comía sólo si ella le daba de comer y pasaba su tiempo dormido o mirando a la nada. Él no hablaba con nadie. Ni siquiera Krycek le había podido sacar una palabra.
Sin embargo, habían traído un psiquiatra externo para hablar con él, a pesar de las protestas de Lucas. Scully se había preocupado de que un asociado de Krycek no tuviera una buena reputación, pero había oído hablar del doctor Mecham y había leído algunos de sus trabajos. “Lo apruebo”, dijo en voz baja a Krycek, mientras esperaban en una de las salas de conferencias en Cove Point.
“Pensé que sería posible”. En su camisa, corbata, jeans y chaqueta de cuero, Krycek le recordaba a Ben cuando tenía que vestirse formalmente y no quería. Él es un niño grande, pensó Scully y se preguntó, no por primera vez, qué giros había tenido en su vida para llevarlo a este punto.
El enfermero trajo a Mulder y Scully se olvidó de sus preguntas acerca de Krycek en su afán de verlo. Se puso de pie para ayudarlo a acomodarse en su silla, él sonrió débilmente y le tomó la mano entre las suyas.
“¿Cómo estás, cariño?”, dijo, inclinándose para besarlo, él suspiró y bajó la cabeza.
“Cansado”, susurró. “Estoy tan cansado”
“Lo sé. ¿Comiste algo de desayuno hoy?”
Sacudió la cabeza. “No tengo hambre”
“Tienes que comer, Mulder” Le tocó suavemente la mejilla estropeada.
El suspiró de nuevo y se inclinó para poner la cabeza en su regazo. “¿Quiero ir a casa”, murmuró, entonces fue ella la que suspiró y se inclinó para besarlo otra vez.
“Ya lo sé. Estamos trabajando en ello. Este es el Dr. Mecham. A él le gustaría
hacerte algunas preguntas, ¿de acuerdo?”
“No me gustan los médicos”
“Lo sé. Pero por favor habla con él un poco, por mí?”
Levantó la cabeza de su regazo, pero mantuvo apretadas sus manos.
“Sólo un poco”, dijo.
“¿Cómo estás hoy, Mulder?”,  le preguntó el Dr. Mecham y Mulder se encogió de hombros.
“Bien, supongo”
“¿Sabes qué día es hoy?”
Mulder pensó. ¿Miércoles?”
Mecham garabateadas en su libreta. “¿Qué tal el año, Mulder? ¿Sabes qué año es?”
“No”
“Hm-mm. ¿Sabes quién es el presidente de los Estados Unidos actualmente?”
“No” Miró a Scully, avergonzado y comenzó a soltarle las manos.
“Está bien, Mulder”, dijo ella. “Sólo tendrás que responder lo que sabes”
“Mulder”, dijo Mecham. “Tu conoces a Scully, ¿cierto?”
Al fin Mulder sonrió. “Conozco a Scully.”
“¿Cuál es el primer nombre de Scully?”
La sonrisa desapareció tan rápido como había llegado. “Yo – Yo no lo sé”
Mecham asintió con la cabeza y siguió escribiendo en su libreta. “¿Qué hay de su cumpleaños?”
“No sé”. Su rostro estaba empezando a sonrojarse.
“¿Cuando es tu cumpleaños, Mulder?”
“…octubre. Es en octubre”.
“¿Sabes el día?”
“No”, susurró Mulder, su rubor se profundizó y Scully solo quería abrazarlo y decirle que todo estaba bien, que no tenía que contestar más preguntas, que no se preocupara más.
“¿Cuál es tu primer recuerdo, Mulder?” Mecham continuó con voz suave.
Mulder miró a Scully como si las respuestas las pudiera encontrar en su rostro y dijo en voz baja, “Patrick. Recuerdo a Patrick. Era un enfermero en el primer hospital. Él me enseñó cosas. Él me ayudó a caminar. Él me enseñó a hablar. A veces me leía, si no estaba demasiado ocupado. Era mi amigo. Dijo que quería que más gente me visitara. Cuando le dije sobre…”. Hizo una pausa y una sonrisa apareció en la esquina de su boca
otra vez, “cuando le conté lo de mi ángel, él me dijo:-ella suena a que es muy hermosa-”
“Tu ángel? ¿Quién es tu ángel?”
“Scully es mi ángel” Sonrió realmente ahora, todavía mirando a Scully a los ojos. “Scully siempre ha sido mi ángel. Scully me salvó la vida. Scully salvó mi alma. Scully es todo lo bello en el mundo, ¿no te parece?”
Mecham también sonrió dulcemente y le dijo: “Sí. Ya veo”
^*^*^*^*^*
Toda la entrevista tomó casi tres horas. Cuando Mulder se sintió más cómodo habló con mayor libertad, aunque sus palabras fueron siempre lentas y cuidadosamente elegidas. Scully tenía miedo de que dijera algo que pudiera ser fácilmente mal interpretado – que mencionara sus alas de nuevo, por ejemplo – pero no lo hizo. Algunas veces sonó vago y hasta confuso, pero con su voz suave y la forma delicada que tenía a Scully de las manos, ella no creía que nadie lo pudiera encontrar peligroso.
“Bueno”, Mecham dijo por fin, “gracias por hablar conmigo, Mulder. Tu doctor Lucas y yo tenemos mucho de qué hablar también”
“¿Puedo ir a casa ahora?”, dijo Mulder y Scully puso su brazo alrededor de él. Parecía tan cansado y triste. Sonaba como Ben lo hacía algunas veces cuando era un niño.
“Yo no creo que ocurra de inmediato, pero pronto. Conseguiremos que vayas a casa” Le sonrió paternalmente a Mulder y puso su libreta aparte. “Dra. Scully, ¿puedo hablar con usted un momento?”
“Por supuesto”. Mulder le agarró las manos fuertemente y ella le besó en la frente. “No tardaré mucho”, le prometió, “y me sentaré contigo mientras comes. ¿Está bien?”
“Muy bien”. Le soltó las manos y dejó que el enfermero lo tomara del brazo para llevarlo de vuelta a su habitación.
“¿Cuál es el veredicto?” le dijo a Mecham.
“Quienquiera que lo diagnosticó como esquizofrénico estaba muy equivocado”
“Eso es lo que me gusta de ti, Al, siempre directo al grano”, dijo Krycek. El había estado sentado al final de la larga mesa, observando, pero sin decir nada.
Mecham sonrió y dijo: “Yo estoy familiarizado con el Dr. Dick Lucas. El es… de los que son fáciles de dirigir. Si la gente que quería ver a Mulder comprometido, quería que fuera diagnosticado con esquizofrenia, Lucas era el hombre para eso. En el peor de los casos, yo diría que Mulder está severamente amnésico”
“Atacó a gente”, dijo Alex.
“Él vivía en la calle en ese momento, ¿no? Me gustaría ver sus registros de la detención, y ver si le hicieron prueba de drogas. Yo supongo que esos ataques se produjeron por un mal viaje, más que nada. Lo primero que quiero hacer es quitarle el Thorozine”
“¿Cuánto tiempo hasta que podamos llevarlo a casa, entonces?” dijo Scully.
“Creo que va a querer encontrar algún sitio de atención en casa para él, en primer lugar,
antes de que sea dado de alta”
“Yo voy a cuidar de él”
“Y trabajar a tiempo completo?” preguntó Krycek. “¿Y qué acerca de Ben?”
“¿Quién es Ben?” dijo Mecham.
Scully miró a los 2 hombres y dijo: “Ben es mi – nuestro – hijo. De Mulder y mío”
“Oh”, dijo Mecham. “Ya veo. ¿Qué edad tiene?”
“Dieciséis”
“Bueno, creo que eso debería ser más fácil que si fuera un niño pequeño. Sin embargo, me parece que deberían reencontrarse antes de Mulder sea dado de alta”
“Nunca se han conocido”, dijo Scully y Mecham frunció las cejas.
Ella tomó una respiración profunda. “Mulder desapareció antes del nacimiento de Ben – antes de que yo supiera que estaba embarazada-”
“Ya veo.” El la estudió durante un momento. “Usted no se ve con la edad suficiente para
tener un hijo de dieciséis años”
Scully sólo sonrió y dijo en voz baja: “Gracias. Yo voy a asegurarme de que Mulder coma algo. Perdón” Ella se levantó y salió de la sala de conferencias por el corredor familiar que conducía a la habitación de Mulder.
Habían llevado una bandeja y la habían dejado en el suelo, Mulder estaba en su cama, apretando la almohada contra su pecho. Miró la puerta cuando se abrió y sonrió cuando la vio. “Scully”
“Hola, cariño” Se acercó a él y le besó tomando la mejilla entre sus manos. “¿Estás bien?”
“Si, estoy bien”
“¿Estás enojado conmigo, porque traje al doctor?”
“No”
Ella recogió la bandeja y la puso sobre su cama y Mulder a regañadientes se sentó. “Tenemos melocotones y sándwich de panceta, Mulder, ¿No suena bien?”
“Sólo me dan cosas que puedo comer con una cuchara”, dijo, tomando el
plato de melocotones de la bandeja. “Tienen miedo de darme un tenedor o un cuchillo”
“Ellos no quieren que te hagas daño”
“Yo podría hacerlo, si quisiera”
“Mulder…”
“Yo no quiero, Scully”, dijo en voz baja, mirando hacia ella. “Solo digo que no podrían detenerme si lo hiciera”
“Mulder.” Ella tomó su rostro con las manos. “Yo no quiero que hables así. No quiero que pienses así. Vamos a sacarte de aquí”
“¿Qué pasa, si no?” Nunca le había oído tan derrotado. “El Dr. Mecham piensa que estoy loco”
“No, no, no lo cree. Piensa que Lucas cometió un error. Él cree que podemos llevarte a casa pronto y podrás conocer a algunas personas que realmente te han extrañado” Mulder suspiró y ella dijo, “Mulder, hay alguien que quiero que conozcas. Alguien que es muy importante para mí”
“Te casaste, ¿no es así”
Ella se rió. “No. Nada de eso. Yo no sé si vas a comprender esto, Mulder, pero tenemos un hijo, tú y yo”
Mulder frunció la frente, empezó a hablar, pero se detuvo. Soltó la taza, le puso las manos en la cintura y la atrajo hacia él. Apoyó la cabeza contra su vientre. Ella acarició con las dos manos su cabello y dijo: “Su nombre es Ben, Benjamin. Él tiene dieciséis años. Es maravilloso, Mulder, es inteligente y es divertido y es tan talentoso. Se parece mucho a ti en todo. Incluso físicamente. Él quiere conocerte”
“¿Cuándo?”
“Cuando qué?”
“Cuando puedo conocerlo?” Él la miró de nuevo, todavía sosteniéndola por la cintura.
“Yo no lo sé. Pronto”
“Sigues diciendo eso”
“Yo no sé cuánto tiempo tendremos que esperar, Mulder y no quiero aumentar tus esperanzas”
Él no dijo nada por un momento y luego le susurró: “Tuvimos un bebé?”
“Sí”.
“Y ahora ha crecido”
“Bueno”. Ella sonrió. “No del todo. Él tiene dieciséis años, ya no es un bebé, pero difícilmente es un adulto, tampoco”
“Ben”, susurró Mulder, acariciándole en la cadera. “Su nombre es Ben” Él la miró de nuevo. “Scully, tráelo pronto, ¿vale? Quiero verlo pronto”
“Pronto” -susurró-. “¿Quieres comer algo, Mulder? Por favor?”
Después de un momento, asintió con la cabeza y se sentó junto a él y lo vio comer.
^*^*^*^*^*^
Ben se movió incómodo y enderezó los hombros. La puerta del laboratorio de matemáticas estaba abierta y el ya había pasado una o dos veces, mirando hacia adentro. Por último, pensó, eres un imbécil y entró en el laboratorio.
Emma Hicks estaba sentada en una de las mesas, leyendo y jugando con un mechón de
pelo enrollándolo en los dedos. Estaba vestida simplemente en jeans y una camiseta verde oscura con un profundo escote en V. No llevaba joyas y el pelo hacia atrás cogido por una banda verde. Su piel era como la leche en el sol de la tarde.
Las niñas no pueden ser mas lindas que esta, pensó Ben suspirando y al fin se acercó a la mesa. “Hey, Emma”
“Hola, Ben. Me alegra que hayas cambiado de opinión”. Ella le sonrió y puso el libro de lado mientras él se sentaba frente a ella.
“¿Qué estás leyendo?”
“Oh… Es ‘Lear.” Eres bueno en inglés, ¿no?”
“Creo que sí”
“Tal vez puedas explicarme esto en algún momento, porque yo no entiendo la mitad de lo que están diciendo, incluso con las notas de pie de página”
“Bueno, sólo hay que tener en cuenta que es poesía”
Emma sacudió la cabeza. “No veo cómo se supone que eso ayude”
“Bueno, hay que mirar las imágenes y las metáforas y esas cosas. Los pie de página explican las cosas y connotaciones a la audiencia de Shakespeare, pero uno tiene que resolver todo el sentido”
“¿Tu clase ya leyó ‘Lear’?”
“Sí, lo hicimos el primer trimestre. Ahora estamos leyendo ‘Slaughterhouse Five'”
“¿Es otra obra?”
“Es una novela. De Kurt Vonnegut.”
“Nunca he leído novelas”, dijo Emma. “No me gustan las cosas que inventadas”
Ben se recostó en la silla y puso su brazo sobre el espaldar. “Entonces tu no vas al cine y no ves televisión?”
“Yo veo televisión”
“Eso es todo inventado. La mayoría de cosas. Las películas también. ¿No te gustan las historias?”
“Me gustan las cosas que son reales”.
“Las historias pueden ser reales. Algunas historias son más reales que la realidad. Mi mamá dice que lo que es real para uno, depende de las historias que uno cree”
“La verdad es la verdad, Ben”
“No siempre. A veces lo que nos dicen que es la verdad es sólo una mentira segura, porque piensan que la verdad es demasiado peligrosa para que nosotros la sepamos”
Emma lo miró por un momento y luego se echó a reír. “Sabes, por eso me gustan las matemáticas. Dos y dos siempre son cuatro y todo lo que necesitas es saberlo para resolver el valor de X”
“Me gusta la lógica difusa”, dijo Ben. “Deja las cosas abiertas a múltiples posibilidades”
“Sabes, si no supiera mejor, creería que estás tratando de asustarme”
“Tal vez lo estoy”, dijo Ben y Emma se echó a reír.
“Oh, sí”, dijo. “Das miedo, Ben Scully. No hay nada más aterrador que un tipo que toca la guitarra durante el almuerzo y entiende de poesía. ¿Dónde está el libro de cálculo?, empecemos con esto”
Ben puso el pie en el estuche de su guitarra, protectoramente, a la vez que abrió su mochila y sacó su libro y su cuaderno. Tal vez esto no sería tan terrible como él imaginaba.

~ por Angelik en diciembre 9, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: