[Mes Home] Home 4×03


SCULLY: Mulder, creo que ya está en su casa.

El año era 1997, martes en la noche, al día siguiente debía ir a estudiar. La regla era clara: 9:30 p.m. en la cama, sin lugar a objeción y ahora me pregunto por qué era tan temprano mi toque de queda, ¿por qué no explicar la seriedad de la situación?, que X-Files pasaba de 9 a 10 y el episodio me quedaba partido por la mitad. Tal vez ahora me parezca estúpido, pero en esa época era todo un malabarismo poder ver el episodio tranquilamente. Home pasará a mi historia porque fue un episodio que me vi en dos tandas, una ese martes en la noche y la otra después de llegar del colegio, así que durante media mañana pensaba en que pasaría con los Peacock y si Mulder y Scully darían con ellos.

Para mí este fue el verdadero comienzo de la temporada y es uno de los momentos más espectaculares que he tenido como fan, porque significó una época de cambio en la que la serie paso a ser algo más importante, digamos que se convirtió en algo más personal y fue el punto de partida de lo que vendría después como x-phile.

Home rompió con los mismos estándares de la serie, es un episodio que muchos catalogan como el más terrorífico y siniestro que haya escrito la 1013 y probablemente es cierto porque como lo ha demostrado la serie una y otra vez, nuestros mayores miedos vienen de ideas cotidianas y de la maldad innata del hombre. Siendo esto así, no me sorprende que los episodios que intentan mostrar “monstruos famosos” no tengan el mismo grado de terror que los hechos originalmente como Tooms o Flukie Donnie Pfaster o el mismo Pusher. El éxito de Home fue mostrarnos un tema muy tabú con un ingrediente científico que hizo de esta familia incestuosa, una familia incestuosa monstruosa y bastante peligrosa, y todo esto metido en el corazón de una ciudad Springfield cualquiera, de esas con pastel de manzana incluido.

Tenemos todos los elementos para un excelente X-Files. Tenemos la historia, escrita por Glen Morgan y James Wong, quienes regresan luego de una ausencia de dos temporadas; los actores; la música, tanto la de Mark Snow como la eleción de Wonderful! Wonderful! y la dirección magistral de Kim Manners, quien se consagró como maestro del terror con cada toma. Todo se conjugó para crear uno de los mejores episodios de la serie, un capitulo que tiene un tono y punto exactos, arrancando desde el aterrador teaser, con llanto de bebe y un parto que solo nos puede dar escalofríos, así como la imagen de estos tres hombres enterrando al recién nacido vivo. Y aquí comienza la primera historia acerca de Home. Tenemos un episodio bastante controversial en su época, que sufrió la censura y el quitar la parte del llanto en el niño al ser enterrado.

Aunque para mí con o sin llanto es igual de impactante, es la música, el grito de la madre, que el parto sea con un tenedor y que el ruido de las tijeras sea tan antiséptico como todo lo que vemos es lo que hace esta escena aterrorizante hasta la medula.  Lo que vemos en esta escena es que después de este  alumbramiento tan precario, el niño es un producto de desecho, no sabemos el porqué en ese momento, pero también vemos que lejos de ser el hecho de unos asesinos, estamos presenciando un acto lleno de dolor. Algo muy grave ha sucedido con este niño y lo que sigue en la historia más allá de lo que consideramos importante en el episodio, es el callejón sin salida en el que están los hombres que acaban de enterrar a esta criatura.

Cuando regresamos de los créditos, la luz cambia drásticamente. Nos encontramos en Home, Pennsylvania en un día muy soleado con los chicos jugando baseball. Sabemos por la casa que es la escena del crimen y que estos chicos encontrarán el bebe. Lo sabemos, pero no la forma en cómo la harían y la forma como esa manito sobresale en la tierra con el zapato del niño ensangrentada. Desde aquí se acaba la inocencia en este pequeño pueblo.

La entrada de los agentes es espectacular, es de esas conversaciones aleatorias que fueron forjando el imaginario de Mulder y Scully. Ella recoge los datos forenses, él juega a lo niño autista –aparentemente- pero fija su objetivo en la casa, en lo que será importante en la investigación.

Este puede ser uno de los episodios donde más conocemos de la vida particular de ellos dos. Mulder nos habla de su deseo de vivir al estilo ermitaño lejos de toda humanidad, civilización y tecnología. Recuerda su infancia jugando con Samantha y lo feliz que era en esa época. Supongo que es un anhelo que muchos tenemos, regresar al estado en que todo era más sencillo, en que no había de que preocuparse más que de regresar a casa temprano (y estar a las 9:30 p.m. en la cama). Paralelamente al terror, el gore y la acción de la historia principal, me gusta mucho de Morgan y Wong que regresan con el interés de escribir a un Mulder y una Scully reales, de darles un plus a simplemente investigar este horrendo crimen y lo hacen de la forma discreta que la serie es experta en realizar. Mulder nos deja algo bien profundo aquí, que Scully se encarga de convertir en broma dudando de capacidad de él para vivir alejado de su celular.

Pese a que el chiste al escribirlo, es llevarnos por un viaje al lado oscuro de las cosas simples que nos parecen perfectas, está el tema que los x-philes han descubierto después de la segunda película y han dicho um…. Bueno, Mulder tenía razón, efectivamente puede vivir como ermitaño “in your face Scully!”

A la derecha la propiedad de los Peacock en 1996, a la izquierda la propiedad de Fox Mulder en 2008, ¡que no se diga que Mulder no cumple sus promesas!

La elección de Tucker Smallwood como el sheriff Andy Taylor fue la acertada (especial atención de su voz en la versión original), quien nos presebta a los Peacock, los sospechoss desde el principio aunque este los considere débiles. El principal pecado de Taylor será la inocencia, para él este crimen significa el cambio que no quería que llegara a su pueblo y eso nos orienta de donde nos encontramos, un lugar donde no deben haber muchos homicidios y menos de bebes, y mucho menos hay una morgue o algo similar porque el examen se debe revisar en el baño. Home es el lugar que Norteamérica quisiera tener.

Y es que Home está lleno de escenas así de precarias como la del baño, y son las que le dan ese tono macabro. Porque si no hay nada más impresionante que ver un bebe deforme, es ver un bebe deforme después de ser sacado de la nevera y lo examinan en un baño de 1m x 1m. La primera vez que lo vi quede muy impresionada, aunque confieso el sentimiento perverso de verlo más para entender porque lo enterraron. Scully es quien nos lleva en la descripción de su aspecto, y  la lista de deformidades que nos da que al parecer llenan una tesis doctoral. Anderson retrata muy bien esta escena mostrandonos a una impactada pero profesional Scully, quien concluye que las deformidades no lo mataron, al bebe lo enterraron vivo y por lo tanto es un homicidio.

La conversación en la banca es una de mis favoritas personales, en el espíritu shipper, claro, no podría negarlo, pero quiero creer que es por mucho más. Es una de esas escenas en las que Scully defiende un caso, cosa que no es muy común, pero lo hace porque quiere justicia, porque cree que su presencia es necesaria para resolver el crimen. Tal vez el comisario y su ayudante no saben con lo que se enfrentan pero ellos sí,  y por eso tiene esta vez que convencer a Mulder de quedarse y le hace ver que el caso no es tan simple como parece y hay un misterio tras el bebe y los Peacock, no lo hace bajo el argumento que se queden por tratarse de un x-file, lo hace bajo su ciencia y su ética profesional. Eso me gusta, me parece un acto perfectamente lógico en Scully.

¿Y sobre los scullycitos? Bueno, si, esta escena es también todo un clásico a futuro, porque Scully se quita por completo la armadura y se sincera con Mulder. Ver el  bebe le despertó su instinto maternal, y es que tal vez los caballeros no la captan mucho, pero es un asunto muy serio que se nos dispara y es muy fuerte seamos o no seamos mamas. Este es ese pequeño guiño oculto en el capitulo y que puede ser el punto de partida de toda una mitología en la serie, porque al igual que Mulder, nunca habíamos considerado a Scully mama. Y todos sabemos las implicaciones que tuvo esto.

Tal vez unos años después Scully comenzó una conversación diciendo "recuerdas el día que estabamos sentados en esa banca en Pennsylvania donde me ofreciste tus genes? bueno, lo he pensado y creo que aceptare..."

Medio en broma medio en serio, Mulder aconseja a su compañera a conseguirse un par genéticamente irresistible y tener hijos, y ¿cuál es la respuesta de ella?, um… preguntar por los antecedentes genéticos en la familia de Mulder. Eso en una forma muy geek es flirtear de forma directa y descarada.

Llega el momento de investigar a los Peacock y fácilmente descubren que son los responsables. Es además uno de esos momentos en la televisión donde agradezco esta no tenga olor porque las moscan nos pueden dar una idea de lo nauseabundo que sería eso. Los ojos en la oscuridad me dieron pesadillas por un rato, aunque en ese instante creí que era uno de los hermanos.

La noche parece apacible, la seguridad que parece adoptar el sheriff no es una corazonada de lo que va a pasar, solo es la extensión del discurso que nos dio al principio sobre el inevitable cambio, lo que no sabe es que ese cambio terminara de manera trágica para él.

La escena es priceless en esencia, y solo puedo explicarlo con la maravillosa dirección de Kim Manners, de la elección de Wonderful! Wonderful! Como la canción que acompaño cada encuadre y cada toma y de la magnífica edición en la escena. Los Peacock toman su Cadillac y mientras Scully duerme apaciblemente, Mulder es él mismo, y el comisario no puede dormir, una de las escenas más crudas de la serie está por venir, todo esto con el fondo musical con una letra que habla de cosas bonitas de fondo.

Taylor es atrapado en su propia casa con la vigilancia en off y parece que los Peacock tienen fuerza sobrenatural, lo que los convierte en unos asesinos sin piedad y debilidad alguna. Wonderful! Wonderful! no deja de sonar ni un solo instante, ni cuando la paliza ni cuando huelen a su otra víctima aterrorizada bajo la cama. El trabajo está hecho y lo único que les resta a los agentes es armarse de valor para ir tras este grupo de trogloditas.

La escena del crimen revela esto, Manners elige entre todas las posibles imagines, mostrarnos a la señora Taylor atrapada bajo su colchón ensangrentado. Scully se concentra en los resultados forenses que parecen estar equivocados pero no para los ojos de Mulder quien teoriza que el bebe puede ser el producto de los tres Peacock y aunque Scully es certera en recordarnos que un solo espermatozoide puede llegar ahí, pareciera que existe la remota posibilidad que esto pasara (momento wow! de la semana) Este no es el único interrogante que hay entre los agentes. El cómo se enteraron los Peacock también es un misterio, y este misterio nos lleva a esos ojos en la oscuridad y a una escena realmente desagradable en la historia de la serie.

Los Peacock no solo son deformes sino por definición asquerosos, desprovistos de cualquier norma higiénica o limpiador. Los ojos parecen ser quienes gobiernan a los hermanos y la voz es verdaderamente aterradora y queramos o no, entendemos muy bien lo que hacen estos hermanos cuando se agachan y es la cosa que más me sobrecoge del episodio, siendo la menos evidente y aun así la más diciente de todas. Creo que no nos llega a caber mucho en la mente la imagen de tener relaciones sexuales con la mama (menos los tres) y solemos obviarla, pero esto es lo más fuerte del episodio y tal vez por esto la editaron de esta forma, porque de ser más explícita ningún censor en el universo la hubiese pasado. Vemos por primera vez donde están los ojos y la habitación y la imagen sigue rondando en mi mente. Home realmente activa la raíz del miedo psicológico porque suma no solo el temor primario que dice Kim Manners de algo bajo la cama, sino el de tener este tipo de relaciones endogámicas en la total miseria humana, pero ya esto se pondrá peor cuando nuestros agentes descubran de quien se trata, esa es la sorpresa dentro del ponqué del capítulo o bajo la cama.

Paster adopta la actitud Chuck Norris y apoya a Mulder y Scully en su incursión en la casa Peacock. Cosa que le cuesta la vida y de qué forma, porque el pobre muere de conejillo de indias sin poder cumplir su venganza.

La muerte de Paster nos hace ver que esta es una misión suicida, pues los hermanos además de ser locales, tienen toda una serie de trampas puestas en la casa. Aun así creen poder lograrlo y rescatar a la persona secuestrada, la escena de los cerdos es simplemente lo más x file que podemos tener y quiero pensar que hubo mucha improvisación de Duchovny y Anderson para lograrla porque este es tal vez uno de sus mejores episodios y una escena con cerdos los llevó a la cumbre, mantuvieron ese tono socarrón de principio a fin en uno de los casos más aberrantes que jamás tuvieron y estas cosas solo las podía hacer Kim Manners a la cabeza, él solo podía hacer uno de los momentos más humillantes para los agentes una obra de arte.

Y este es uno de esos aspectos de la serie clásica que más aprecio. Viendo capítulos más adelante, la comedia es bastante obvia, aquí en home fue un instante y se vio bien, nos reímos de ellos, no con ellos y es algo bastante notable en este episodio porque pasamos de una decapitación a enterarnos que Scully vio Babe 15 veces el fin de semana ( y que a Mulder le excitan los cerdos)

Los estudios de Área 42 revelan que el heroe anonimo del episodio fue esta inerte tabla de madera, porque depués de todo si Pfaster hubiese tenido una, seguiría con cabeza.

Lo que se encuentra en la casa es el temor que nos acompañó todo el capitulo. La revelación más grande sin duda y se trata de la señora Peacock, es el punto más importante del episodio y el que marca sin duda el destino de la historia. Es además de incomoda y angustiante, el momento que redefine la serie como de terror, cuando Scully dice que ella ya está en casa, todas las piezas encajan y la cara de nausea instantánea de Mulder es la reacción perfecta al hecho.

Ahora no solo es la mamá quien está bajo la cama, es la mamá deforme la que está bajo la cama, es la mamá mutilada la que está bajo la cama. La conversación entre ella y Scully es el corazón del episodio, es magistral la actuación de Karin Konoval, porque aparece unos instantes pero se queda en nuestra memoria permanentemente, en pesadillas tal vez, y nos dice que para ella nada está mal en su casa. De la misma manera que el sheriff quería cuidar su pueblo, ella cuida a su familia, el sentido común no está en el plan y aunque Scully intenta convencerla de hacer lo más razonable, solo se gana un regaño en el que se le dice que se nota que no es madre y no sabe que se antepone el amor materno a la lógica y la razón, eso es Home.

Finalmente los Peacock aparentemente inmortales se enfrentan a nuestros agentes (mi mayor temor todo el episodio) y con un poco de suerte logran ganar, tenemos dos bajas y dos desaparecidos.  Mulder solo puede concluir que el tiempo ya los atrapo.

Dentro de la línea de finales tipo Chris Carter donde las cosas sobreviven, Edmun y mamá Peacock lo hacen y ella hace la promesa de crear una nueva familia, de continuar a toda costa su tradición, así finaliza el capitulo que no tiene una resolución, es un final abierto que nos deja pensando si ganara el instinto de supervivencia o la selección natural, que aparentemente se han saltado por años.

No creo que haya desilusión por el final o la historia, es un capitulo admirable de principio a fin, uno de los épicos de la serie y a los que no les encuentro fallo. Es uno de los mejores trabajos de Kim Manners como director en la serie y es que mejor resalta sus cualidades como director. Como fan de la ciencia ficción y como x-phile le agradezco muchísimo su dedicación a este episodio porque fue y es una de las hora más terroríficas que pueda ver y aun así siempre que lo veo me siento emocionada, feliz, con recuerdos increíbles, como Mulder cuando la vida era mucho más fácil y solo había que preocuparse por llegar temprano a casa o dormir a las 9:30 de la noche, ver Home siempre me devuelve a ese martes en la noche, me hace sentir como en mi hogar.

HOME
Para nunca olvidar: Los 45 minutos de episodio.
Podriamos vivir sin ello: ¿Tener enfermedades congenitas te hace inmune a las balas?
OCTUBREBRE 11 1996
4×03
Writer: Glen Morgan & James Wong
Director: Kim Manners

~ por Angelik en enero 31, 2010.

Una respuesta to “[Mes Home] Home 4×03”

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