Gillian Anderson en Psychologies Magazine {Traducción}


Traemos la traducción de la más reciente entrevista a la revista Psychologies. Exclente e intimista entrevista que no quisimos pasarla por desapercibida.

Psychologies Mag abril 2013

 La premiada actriz habla de la vida, la muerte y de su aún más difícil año.

Gillian Anderson
“Estoy tratando de aceptar dónde estoy, y no huir de ello”

Texto Samantha Wood Photography Steven Busken

 

Estamos sentadas en el restorant de un hotel en Londres. Gillian Anderson ha estado en la portada de ‘Psychologies’ dos veces antes pero nunca nos hemos conocido personalmente, aunque cualquiera que nos vea -los besos al saludarme, la forma relajada en la que desea saber cómo están las cosas en ‘mi’ vida- podría ser perdonado por pensar que si nos conocemos.

La última vez que hablamos con la actriz nacida en Chicago de 44 años fue dos años atrás, y las cosas eran muy diferentes para ella de lo que son hoy. Entonces ella parecía ser feliz con su compañero por largo tiempo Mark Griffiths, con quien ella tiene dos hijos pequeños. Pero en cuestión de meses se separarían, y su hermano menor -quien sufría de la rara enfermedad Neurofibromatosis- iba a morir de un tumor cerebral de tan sólo 30 años. Cuando le pregunto si ella siente ha sido asaltada por un aluvión de emociones se ríe, diciéndome que no sé ni la mitad de ello, que hay mucho más sucediendo en su vida en ese momento que de lo que estoy enterada. Una admisión que hace que la fuerza, serenidad y calma que ella irradia sea tanto admirable como inspiradora.

El mes próximo ve a Anderson tomar el papel principal en ‘The Fall’, una serie de suspenso de la BBC situada en Belfast, de cinco partes, donde interpreta a l Detective Superintendente Stella Gibson. Siente que es de algún modo como su personaje, que e inteligente, valiente y atrevido? ‘Bueno, probablemente sí,’ ella se ríe, ” pero me gusta mucho más ella en conjunto.”

He visto el primer episodio de tu nuevo thriller ‘The Fall’ y pienso que fue brillante. ¿De veras? Es tan difícil para mí distinguir lo que la gente piensa así que me siento aliviada de oír que lo apreciaste. Pero no puede decir nada más, ¿verdad? [Risas]. A veces simplemente dirán, ‘ lo vi ‘ y entonces no dicen nada más y me quedará leer en eso, pensando: ¿Qué podrían querer decir?

¿Qué te gustó más de tu personaje, Stella?

Aspiro a ser más como ella. Stella está ‘en’ su cuerpo y está cómoda con ser quién es. Tiene un muy fuerte sentido de cómo eso se manifiesta en la forma en que se viste, y es muy inteligente. Además, ella es amable con la gente. Creo que es genial. Pienso que va a ser bueno para las mujeres.

Iba a empezar preguntándote si es feliz en este momento, pero sé que esto es una pregunta difícil dado el trauma personal del año pasado.

Estoy complicada por el momento. Esto parece un período de prueba, en tantas áreas de mi vida. Así pues, lo que trato de hacer es aceptar donde estoy, no huir de ello, y aceptar el malestar. Tengo una tendencia a mantenerme ocupada o hacer otras cosas para evitar esos sentimientos, pero en realidad es muy importante a mi juicio, o así he oído y aprendido, permitirte a ti mismo estar incómodo en lugar de intentar solucionarlo de alguna manera o encontrar otras distracciones. Así que, sí es un momento muy incómodo, pero sé que las cosas comenzarán a cambiar y habrá tiempos más felices por delante. No estoy triste, sólo que hay una cantidad enorme en mi plato justo en este momento.

 

¿Cómo iniciaste a hacer frente a la muerte de tu hermano?

La pena se manifiesta muy diferentemente para cada uno. Para algunas personas es instantáneo, para otros se necesita muy largo tiempo. Para unos sale de modo adverso, para otros de repente aparece seis años más tarde cuando conducen calle abajo. Paso por estallidos de eso. Mi hermano era una persona muy espiritual y el modo en que lidió con su muerte inminente fue con una cantidad enorme de gracia y tranquilidad de ánimo. Era un budista practicante, por lo que incluso cuando él tenía miedo, él lo utilizaría como una oportunidad de avanzar más allá de eso. Fue una lección muy grande para todos nosotros.

 

¿Sentiste que salió algo positivo de la experiencia?

Muchísimo. Sentí fuertemente que las lecciones que aprendía entonces no deberían ser ignoradas o ser efímeras. Hubo un punto, entre ser diagnosticado y cuando murió, donde él estaba mejor de lo que había estado durante mucho tiempo y yo no puedo evitar pensar ¿por qué no usé ese tiempo? ¿Por qué no lo llevé a dónde sea que yo estaba o por qué no vinimos acá y hacer esto y lo otro? Hay una gran cantidad de profundo dolor en torno a no haber aprovechado o haber conseguido conocerlo mejor. Pero parte de lo que él nos enseñó es que todo está bien. Fuera lo que fuera, o cómo fuera, todo está bien.

 

¿Es difícil lidiar con el dolor mientras tratas de ser fuerte frente a sus hijos?

En ese entonces, no les dejé verme afligida. La mayor parte de mi duelo tuvo lugar cuando estaba con él, en Michigan, separada de mis hijos. Sentí que no había ninguna razón para llevarlos. Hubo un par de veces que estuve en Skype con ellos y me pedían hablar con mi hermano, pero yo decía que estaba dormido. Se veía tan diferente a cómo ellos lo conocían, que creo que hubiera sido muy perturbador para ellos haberlo visto así. Yo no quería que ese fuera el último recuerdo suyo. Mi hija me acompañó allí, ya que ella es mayor y era cercana a él. Fue un momento muy difícil para ella, también.

 

¿Qué papel tuviste que asumir en tu familia durante este tiempo de crisis personal?

Me pareció cambiar de roles cuando estaba allí. A medida que el cuerpo llega al final de su vida, hay un montón de cosas que son incómodas de presenciar, cosas que le suceden y que normalmente no llegas a ver. Cuando llegué allí al final, yo estuve deambulando alrededor de todo eso debido a mi incomodidad con ello, y fue muy importante que pasará más allá de eso. Así que decidí que iba a ser quien le iba a cortar sus uñas y masajear sus pies – porque estaban increíblemente hinchados y llenos de fluidos por los esteroides. Por tanto lo limpié y lo alimenté, y me alegro tanto de haber decidido ser quien lo hiciera -esos fueron los momentos más cercanos y más íntimos que tuve con él, sentándome a sus pies durante horas.

 

¿Recientemente te separaste de tu compañero Mark también – debes sentirte en cierto modo agotada con la vida?

Se siente como que es ese tiempo. Prácticamente a todos a los que conozco se les está pidiendo pasar al plato. Se enfrentan a las cosas y acontecimientos más difíciles, más niveles de exigencia, que nunca antes en sus vidas.

 

¿Estás enojada que todo esto ha aterrizado en tu regazo en un espacio relativamente corto de tiempo?

¿Debería estar enojada? [Risas] Soy muy consciente de las diferentes etapas del duelo y sí, una de esas etapas que he atravesado, supongo, es la ira. Creo que a veces cuando nos enojamos, es casi como un duelo por los tiempos libres de problemas. No podemos creer que todas estas cosas están sucediendo a la vez y hay una cierta cantidad de depuración que sucede en ese proceso. Se siente como, ‘¿estas lecciones nunca se van a detener? ¿Cuánto más puedo tomar?’ Pero el hecho es que podemos tomar más. Me han dicho que nunca se nos da más de lo que podemos manejar en un momento dado y que todo lo que se pone en nuestro camino es una oportunidad para el crecimiento. Esto es realmente difícil de recordar a veces cuando estamos en medio de ello -podemos sentirnos agredidos y que nuestras vidas se deshacen- así que es importante alejarse de ello, también.

 

¿Cómo te alejas?

Hay una meditación que hago -es casi como eliminar mi pensamiento consciente desde el interior de mi cuerpo. Retiro la perspectiva a través de mis ojos. Saco esta perspectiva hacia arriba y fuera de mi cabeza, de mi cuerpo, por lo tanto está casi en el espacio, y de alguna manera separándome de mi misma de esa forma y mirando hacia abajo da una perspectiva diferente a la situación entera. Es difícil acordarse de hacerlo pero cada vez que lo hago, siento algún alivio. Hubo momentos durante el año pasado donde me he despertado con tanta ansiedad, miedo y preocupación. Y nada cambia para mí morando en ese lugar. Así pues siendo capaz de sacarme de ese miedo, las cosas todavía van a continuar como van a continuar, pero al menos tendré un viaje más cómodo.

 

Hablaste de tu hija, ella tiene 18 años ahora, ¿cómo se siente eso?

¡Sí! [Risas] Se siente muy bien, sabes. Nuestra relación se pone mejor.
¿Ves mucho de ti misma en ella?

Si, así es. Sin embargo, no pienso sobre ese aspecto realmente. La única vez que lo hago es cuando veo algo que ella hace y pienso, ‘Oh, no, pobre de ella. ¡Yo hago eso y ella lo heredó! ¡Ella tiene que lidiar con eso también!’

 

¿Qué te gusta más de ser madre?

Lo que realmente estoy apreciando últimamente es ver crecer sus personalidades. Viendo en quiénes se están convirtiendo. Cuando realmente comienzan a comunicarse entre sí y con otras personas. Disfruto de esto. Ser padres puede ser tan estresante y exasperante y a veces – sólo a veces – realmente quieres estrangular a tus hijos, entonces en el segundo siguiente todo ha pasado. Mi hijo de cuatro años de edad, Félix tiene una tendencia -no sé cómo lo hace- pero a veces en situaciones de estrés cuando puede ver que estoy frenética, de la nada, me mira y dice ‘yo te quiero mamá ‘, eso quita inmediatamente el estrés.

 

Has hablado antes de su temor de no ser lo suficientemente buena, especialmente en el trabajo, ¿todavía te sientes así?

Creo que he mejorado en ser consciente de cuáles son mis habilidades, pero eso no quiere decir que cada vez que consigo un nuevo trabajo y estoy en el primer par de días no sigo sintiendo esa clase de terror abyecto de que estoy a punto de fallar. Porque sí lo hago. Estoy segura de que hay una necesidad de eso. Creo que ese tipo particular de miedo probablemente me hace mejor, me hace trabajar más duro. Pienso que ese miedo es muy común en las personas en general, especialmente los actores. Sentir que, en algún momento, la gente va a darse cuenta. Creo que es parte de la condición humana.

 

¿Te ha enseñado la fama alguna lección?

Creo que lo que me ha enseñado es que una persona famosa no es mejor que una persona no famosa [risas]. No hay absolutamente ninguna diferencia entre alguien que está en la portada de una revista y alguien que no lo está. Del mismo modo, no hay diferencia entre ese alguien que no está en la portada y alguien que podría estar durmiendo en las calles en Calcuta.

 

¿Fue más difícil en los primeros tiempos entender eso?

Algo que me pasó temprano fue que el padre de mi hija era un director de arte que trabajaba detrás de escena de The X-Files, y por eso llegué a ver las entrañas de la serie, que era un gran equipo de personas que trabajaban hasta la extenuación para llegar a poner a este gigante en el aire con muy poca retribución aparte de ser capaces de decir que trabajaban en una serie exitosa. El éxito de la misma tuvo tanto que ver con su contribución como con la de cualquier otra persona. Y eso fue una lección muy importante que realmente se ha quedado conmigo desde entonces. Creo que entender eso, en verdad, me ayudó a permanecer conectada a tierra en un momento en el que fácilmente podría haberme embriagado con el éxito.

 

¿Qué crees que has aprendido acerca de ti misma mientras has ido envejeciendo?

Que siempre hay trabajo que hacer. Que -y he oído esto antes dicho exactamente de esta manera- de que cuanto más viejo me hago, menos sé. Realmente siento que apenas estoy empezando a arañar la superficie. He estado probando e investigando, buscando y trabajando en mí misma, en serio, desde hace décadas. Siempre hay más por hacer.

Y aunque no podemos ver inmediatamente la supuesta “recompensa” por el trabajo, esto tiene resonancia y reverbera y puede tocar a otras personas incluso sin saberlo nosotros. Y eso es de lo que se trata todo esto. Por más que se trata de nosotros mismos, para mí se trata de cómo puedo ser una mejor persona para estar al servicio de los demás, ya sea de mis seres queridos o de extraños.

 

 

Gillian sobre…

 

… aún ser interrogada acerca de Scully

No me importa hablar de ella. The X-Files fue una parte muy importante de mi vida y es agradable de vez en cuando ser capaz de retomarlos y celebrarla con alguien más.

 

… con quién le habría encantado trabajar?

Trabajaba en una obra de teatro y una vez Michael Grandage intervino en un momento dado, así que tengo el gusto de un par de días de ensayos con él. Me desmayo ante la perspectiva de cómo sería esto en una escala más constante.

 

… el mejor consejo que le dio su padre

¡Que debía aprender a transcribir textos [oficinista en finanzas o leyes] para que pudiera ganar dinero extra mientras estaba en el colegio! Por supuesto que no tomé ese consejo. No tengo el cerebro para ser ese tipo de persona -pero fue un muy buen consejo!

 

… la pérdida de su hermano.

Me gusta hablar de ello porque siento que en su muerte, él me ha hecho mucho más fuerte. Hablar de ello me recuerda seguir fuerte.

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2 comentarios sobre “Gillian Anderson en Psychologies Magazine {Traducción}

  1. Qué excelente! Gracias por traducírnosla. Soy la única que llorò toda la parte en la que habla de su hermano? Sin duda es una persona inspiradora y admirable. Las fotos están preciosas

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