[The Fall Review] My Adventurous Song 1×04


El cuarto episodio de la serie nos trae un ritmo un poco más acelerado comparado con los anteriores, los acontecimientos se van precipitando, algunos ya sin control lo que hace que las acciones sean igual de impredecibles. Veamos.

En el tercer capítulo vimos que Sarah estaba embarazada al momento de ser asesinada, por lo que Paul Spector se ve compelido a actuar rápidamente una vez que sabe que su presa perfecta, estaba manchada según su singular punto de vista.

Esto hace que todas las ritualidades, conductas de acechanza y aprendizaje de las rutinas de la próxima víctima perfecta se alteren y se incumplan. Todo lo cual lo lleva a cometer uno o dos pequeños errores, aparentemente sin mayor importancia y que dentro de la idea que tiene de sí mismo, él considera perfectamente manejables e irrelevantes.

Estos errores y sus correcciones, manipulando hechos y sentimientos de terceros, a su vez crean un pequeño caos, una pequeña bola de nieve que a medida que va deslizándose en la pendiente de los hechos se hace más grande, más impredecible, más fuera de su rígido control. Su caos interno se proyecta al exterior que lo rodea. Al final, Paul debe hacer frente a sus propios deseos incumplidos, su rabia y frustración, su insatisfacción por la obra creada y desechada, además de lo relativo a su familia y su aburrida relación matrimonial.

Mientras tanto, Stella Gibson a su manera enfrenta su propio caos externo. Uno a través de las consecuencias de su ‘sweet night’ con Olson y las reacciones que este hecho desencadena entre el grupo de hombres y mujeres que ahora la rodean como sus superiores y/o subalternos.

La otra situación inesperada a la que debe hacer frente, aunque no relacionada con ella o su investigación, es el suicidio de Breedlove cuando Eastwood lo interroga por sus relaciones con la esposa de Olson y a su vez su actuación como guardaespaldas y proveedor de drogas y prostitutas profesionales a los Monroe. Su natural don de mando junto con su efectiva y rápida reacción a los hechos hacen que todos la vean como la líder a seguir.

Son estas actuaciones de Spector y Gibson y la forma en que manejan estas situaciones imprevistas las que ponen en evidencia las diferencias de carácter, seguridad y estabilidad emocional que en realidad existen entre ellos dos.

Mientras Spector trata de resolver un problema creando, consciente o no, otra situación potencialmente más conflictiva, Gibson toma decisiones limpias y puntuales, enfocada en resolver la situación sin más afectaciones tangenciales.

Como vimos en el tercer episodio las reacciones, conductas, gestos, interpretaciones de muchas de las situaciones planteadas en distintos personajes pueden ser identificadas por su contexto social, religioso, cultural, colectivos o individuales. Y si en el capítulo anterior, por ejemplo, vemos a un Burns tener un claro ataque de celos cuando Stella le informa de su noche con Olson, reacción esta que se podría pensar es más esperable en una mujer, sin embargo acá nos deja la idea clara de las diferentes escalas de valores y medidas para categorizar y analizar las mismas conductas según el sexo de quien las cometa.

En el cuarto capítulo tenemos algo similar una vez que Burns sabe de la relación entre Breedlove y la esposa de Olson habla con Stella y le informa de esto, pensando que al saber esto de alguna manera aliviará el sentido de culpa que él, piensa/espera/cree, ella tiene de su brevísima relación con el asesinado. Evidentemente él sigue juzgando la situación bajo su propio prisma y eso nos hace pensar que a su vez cuando él mismo mantuvo su sweet night con Gibson, a pesar de su idea de abandonar todo por ella, en realidad él sentía un profundo sentido de culpa por mantener esa relación y tener los sentimientos que tenía (¿tiene aún’?) por Stella.

Esta misma escena nos da otra idea cuando Stella dice que no supo ‘leer’ a Olson, pensando que sería alguien que olvidaría todo luego de salir de la 203. Pero es Burns quien pone las cosas en perspectiva. Tal vez Stella no se equivocó y Olson si era ese tipo de hombre. Pero quizá lo que la DSI no sabe ‘leer’ bien es precisamente el impacto que ella misma tiene en los hombres y mujeres, que se relacionan con ella afectiva, sexual y profesionalmente. Tal vez fue una fuerte dosis de Stella lo que hizo que Olson actuara como lo hizo tratando de llamarle la atención desplegándose ante ella, cual pavo real, con imágenes y textos llamativos.

Este episodio al final nos muestra la caída en barrena de Paul, cuando al no saber las costumbres de su nueva víctima, Annie Brawley, comete un error garrafal y en lugar de huir antes de que noten su presencia, hace frente a Annie y a su hermano, agrediendo a una y terminar asesinando brutalmente al otro. ¿Esta forma de asesinar despertará en él luego otros instintos? ¿Un placer por la sangre en sí misma?

Mencionamos anteriormente que Gibson y Reed Smith podían ser considerados como personajes paralelos, mujeres educadas y profesionalmente exitosas y a través de la interacción de ellas en este capítulo vemos como poco a poco van mezclándose en sus experiencias. Es evidente que Reed Smith admira a Gibson cuando le pregunta qué se siente interrogar a un asesino en serie. Esta frase nos dice también que la DSI tiene una fama profesional que la precede a donde va. Es conocida en su medio y tal vez en la mira pública.

A través de Rose Stagg, Gibson conoce algunos detalles interesantes del atacante de esta joven médico cuando aún estaba en la universidad. No tiene dudas de que este Peter es el serial killer que ella busca ahora. Y comprueba que de alguna manera este individuo conoce o ha estudiado, al menos académicamente, literatura. No olvidemos que en la carta que Spector envía a Ian Kay utiliza una frase del prefacio de Así habló Zarathustra de Nietzche.

Este episodio nos muestra más de cada personaje. Ya poco a poco hemos pasado de la primera fase de conocimiento y nos hemos adentrado ya en campos más personales e individuales. Podemos identificarnos más fácilmente con algunos de ellos, en mi caso Brink, Easwood y McElroy con su franca camaradería, otros nos muestran su sentido del humor y sonreímos con ellos, Glen Martin y sus comidas, otros nos advierten aún de esos grados de cautela ante no solo la persona extraña y que a su vez es su superior, pero que no deja de ser admirada, Mary McCurdy y el mismo McElroy aceptándola ya abiertamente al llamarla ‘boss’. La cotidianidad de Sally-Anne o la fortaleza moral y emocional de Ian Kay o la fresca ingenuidad de Olivia y Liam. Si, Stella y Paul son los ejes en los que gira esta trama pero la solidez del elenco hace de cada personaje una pequeña gema a apreciar y disfrutar.

Carl

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s