Gillian Anderson en Ponystep Magazine {Traducción}


La actriz
Ponystep Magazine Issue 6
Fotos by David Hughes
Via: Ponystep.com

Sus actuaciones emblemáticas han demostrado que Gillian Anderson tiene más que solo apariencia. Actriz aclamada y consumada, ha encontrado oro en la TV una vez más en el éxito sorpresa de la BBC, The Fall.

Gillian Anderson entra en el bar del hotel tan despacio, tan lánguidamente, tan, bueno, sensualmente, es como si está tomando un paseo nocturno por la playa. Las manos descansan en los bolsillos del pantalón de algodón blanco, mientras su pelo, limpio y dorado, está recogido de la manera más informal imaginable. Curiosamente, parece a la vez tensa y relajada – una versión estudiada de una señora de aspecto agradable que desempeña el papel de una actriz interesante. Es agradable pero un poco reservada – dispuesta a hablar, pero cautelosa de soltar una indiscreción. Es de suponer que ella ha sido cosida por los periodistas en el pasado, y por lo tanto compensa no regalando demasiado. Después de unas pequeñas bromas ligeras “He visto algunos cuerpos en muy buena forma deambulando por Londres hoy”, el icono de culto de 45 años se acurruca en una esquina y despacio comienza a descongelarse. “No me arrepiento”, sonríe, humorísticamente adelantándose preguntas penetrantes.

Sacando su pelo de su cola de caballo suelta, la mujer antes conocida como Scully coquetamente lo agita dándole forma, los dedos trazan sus sienes, la cabeza doblada hacia atrás como anuncio de champú de la década de 1970. Hay una sensualidad a sus movimientos que sugieren un cierto conocimiento, o tal vez esto es todo por el espectáculo? Como quiera que sea, es difícil ignorar esos hermosos ojos azules, penetrantes como patrón de porcelana en HD, sin perder nunca el contacto, a excepción de una mirada de media distancia pesada mientras organiza sus pensamientos. La piel es fabulosa, sin manchas, y, en virtud de una desintoxicación contínua, la de alguien diez años más joven. Por si sirve de algo, la revista FHM una vez le declaró la mujer más bella del mundo, y no es difícil ver cómo llegaron a esa conclusión.

Anderson no es bisexual, pero es bi-dialectal – que es muy confuso para aquellos de nosotros con miedo a virar acentos y una sexualidad fluida. “Nunca he descrito mi sexualidad como ‘fluida'”,dijo ásperamente, de repente pareciendo que la mantequilla no se derretiría. “Nunca diría eso”. La mirada en sus ojos me advierte que no pregunte aún más, pero es obvio que voy a tener que volver a este tema. Así pues, ¿de qué hablamos aquí? Vamos a llegar a las elecciones sexuales y las voces errantes en su momento, pero por ahora la, cada vez más, popular actriz parece feliz de que yo tome la iniciativa. Anderson está acostumbrada al proceso. Ella ha hecho muchas entrevistas a lo largo de los años – desde su primera tentativa de prensa durante los años de The X-Files, hasta la aburrida, pero necesaria promoción requerida para una película. No puedo culparla por mirarme como si fuera a decir: ‘Dios aquí vamos otra vez’.

“Lo que yo sé sobre mí es que tengo una tendencia a hablar en la corriente de la conciencia sin citas jugosas, lo que debe ser un reto para un periodista sentarse y hacer de eso algo coherente de principio a fin. Algunos de ellos toman la idea equivocada, y algunos de ellos reinterpretan las cosas a su propio fin. Me ha pasado toda mi vida. A veces es evidente desde el principio que la entrevista ya ha sido escrita, y a veces es muy evidente que todo lo que preguntan es sólo información regurgitada de Google, así que a veces es muy frustrante. Lo peor es cuando leo algo y pienso ‘Oh, Dios mío, eso es todo lo contrario de la experiencia que tuve. Me gustó esta persona, nos reímos, ¿qué pasó? ¿Por qué no se incluyeron aquellos trozos?'”.

Confieso estar un poco aprensivo acerca de nuestra reunión. Todos los escritores con los que hablo advierten de una dureza de acero, una cualidad pasiva-agresiva, y que ella no soporta a los tontos. Los actores pueden ser un grupo raro, inquieto, y aunque ellos fingen no hacerlo, les encanta hablar de sí mismos. Una vez que pasas de las motivaciones de su último personaje, su actor promedio no puede esperar para empezar el elogio acerca de la vida, el amor y el dolor de ser reconocido en público, ¿Qué pasa con las personas que se ganan la vida haciéndose pasar por otra persona? Ellos siempre presumen que no confiamos en ellos. Es un estigma que Anderson reconoce, a pesar de que todavía está ansiosa por poner la mala prensa hacia el lado del escritor, y no a la forma en que ella se encuentra. “Hice una entrevista para la revista Vogue hace unos años y me había gustado esta joven que había venido en mi casa. Y luego el artículo fue tan cortante. Me confundió después. Ella siguió viendo el arte en mis paredes y diciendo ‘¡Wow!, es un Diane Arbus?’ Pero luego lo escribe como si yo empecé la pregunta. Incluso tuvo la desfachatez de decirme, ‘No eres muy exitosa en las relaciones, ¿verdad?’ Casi me ahogo!”.

En realidad, ella piensa que las entrevistas pueden ser perfectamente agradables, y si a ella le gusta el periodista, el valor de una hora de conversación interesante puede ser muy edificante. Recuerda una encantadora conversación que tuvo a principios de este año con Aaron Hicklin, el editor de la revista Out, el principal título de estilo de vida gay de Estados Unidos. En ella se habló de una relación que tuvo una vez con una mujer, un tema recientemente revelado en su propio blog. La mujer en cuestión había fallecido recientemente de cáncer y Anderson se sintió obligada a honrar su memoria al hablar por primera vez acerca de su relación. Al decir de todos un periódico sensacionalista se había dirigido a esta persona y había ofrecido $60,000 por una fotografía de ellas dos juntas, algo que Anderson rechazó. Más tarde, al darse cuenta de que el dinero podría haber sido utilizado para el tratamiento, un sentimiento de remordimiento “pero no vergüenza” la obligó a enfrentar el problema. “Simplemente pensé que era un momento adecuado para sacar el tema”, dice sin dudarlo.

Esto fue algo novedoso para la actriz, que durante años había negado rotundamente los rumores sobre su sexualidad. “El periodista lo manejó muy bien”, dice ella, luciendo exasperada, “en comparación con otra periodista del Sunday Times, que lo tomó por completo en la dirección equivocada. Ella había leído la entrevista de Out y quería saber por qué había decidido hablar de ello en ese momento. Le expliqué que me di cuenta de que probablemente era una muy buena oportunidad de honrar un período muy importante y fundamental de mi vida, y para hablar de alguien que me importaba mucho y que acababa de fallecer”. En su blog, ella se quejó de que la escritora intentó convertir todo el artículo en ‘un ejemplar de verdadero periodismo amarillista impregnado de lesbianismo’. Para que conste, Anderson es heterosexual y tiene tres hijos.

Suavizando el ambiente, somos momentáneamente distraídos por una corriente de agua que gotea sobre el borde de la mesa. No está claro de dónde viene, pero descubre que ha estado filtrando lentamente desde una jarra agrietada. En lugar de regañar al personal por las potenciales esquirlas de vidrio, o lanzar un siseante ataque debido a que su teléfono está un poco húmedo, Anderson está inmediatamente de rodillas, limpiando el desastre como si fuera su culpa. De repente, me gusta mucho esta mujer. Ella es paciente, atractiva, educada, y para todos los supuestos secretos y mentiras, me parece que tiene integridad. En esta coyuntura parece sabio conducir la conversación hacia temas menos discutibles.

Olvidemos que Anderson es uno de los actores más buscados de su generación, conocida por su gran versatilidad. Afortunadamente, después de veinte años de The X-Files, los roles han venido abundantes y rápido. Ella ha hecho drama de época, sobresaliendo en Great Expectations y The House of Mirth; pisado las tablas en Una Casa de Muñecas de Ibsen, y demostrado en general que ella es más que una inexpresiva agente especial escarbando por ahí en busca de aliens. La semana que nos reunimos ella es nominada a los premios nacionales de televisión por su papel de Stella Gibson en The Fall, posiblemente el drama policial de TV más atrayente desde el Prime Suspect. “Creo que podría ser el único personaje favorito de los que he interpretado”, reflexiona Anderson, instantáneamente animándose por el tema. “No sé lo que es ella, pero me di cuenta desde el principio que esto era para mí. Alan Cubitt es un escritor muy inteligente y talentoso. Ha hecho a Gibson difícil de explicar porque es todas las cosas típicas que diría sobre una mujer fuerte e independiente, pero hay algo que no es tangible, y eso es enigmático. No es necesariamente un poder para ella. Vive según sus propias reglas, pero no a expensas de nadie. Es una mujer soltera que vive una existencia muy singular, solitaria. Es una mujer femenina que se viste para sentirse bien, pero para sí misma”.

Anderson bien podría estar hablando de sí misma, pero el papel de Gibson está lejos de ser una relajada auto interpretación. La poderosa agente de policía es una mujer en un mundo de hombres, feliz de jugar en su propio juego. Tanto resistente como hermosa, la cámara claramente ama a esta intrigante detective, que hábilmente centra su objetivo en sus rituales y regímenes. Una escena memorable se concentra en su blusa de seda, su marca registrada, los botones que se abren en una rueda de prensa televisada, revelando demasiado en el proceso. “Pero esto es cuán inteligente es Alan”, se entusiasma, “y el hecho de que trabaja en la psique de la gente en muchos niveles. Ver mujeres jóvenes asesinadas mientras otras están naciendo, el costo de la vida humana y la preciosidad de la vida humana. Y tantas relaciones complejas e imprevisibles”. Ella puede hablar todo lo que le gusta acerca de la escritura, acerca de la profundidad del drama, pero no se puede negar que la habilidad de Anderson como actor es lo que ha hecho del show lo que es. Después de décadas de ser conocida exclusivamente por The X-Files, debe ser gratificante que otro papel opaque algo tan reconocible? “Absolutamente. Amo a Scully y todo lo que ella me ha dado, pero hay más para mí que eso.”

La agente Dana Scully fue el personaje desaliñado pero extrañamente seductor que hizo a Anderson una estrella global. Sin embargo, después de años tratando de ignorar el papel, ha llegado a aceptar el hecho de que el público en general sigue estando fascinado. Prueba de ello son sus apariciones en las convenciones Comic Con de América, una especie de conocer y saludar a los super-fan – de los cuales hay muchos. “Siempre he dicho que no, pero este año en particular he aceptado porque es el vigésimo aniversario del programa y también porque Netflix ha abierto toda una nueva audiencia. Algunas de las personas que vienen son obsesivos, pero muchos de ellos sólo son seres humanos común y corrientes que tienen muy buenos recuerdos del show. Consigo gente diciendo que el episodio cuando Scully tuvo cáncer les ayudó a sobrevivir a su propio cáncer. Y las mujeres que finalmente han conseguido sus títulos de maestría en física, y sólo hicieron física en primer lugar debido a The X-Files y la cosa de la patología forense entera.” ¿Ellos traen sus muñecas de Scully? “Lo hacen. Y son tan poco atractivas. Las miro y pienso:” ¿Quién estaba a cargo de esto? ‘ Rasgos extraños, ropas raras, extraño todo. Pero tener un muñeco hecho de tí es un momento fundamental. Es como saber que has llegado cuando tienes una muñeca”.

¿Qué otros momentos se destacan? “Estábamos en la portada de la revista MAD, eso era bueno. Hicimos The Simpson! Entonces supimos que realmente lo habíamos hecho”.

Anderson admite que encontró esos primeros años difíciles. Para una ex-punk con un punto de rebeldía, vestir al personaje venía con inconvenientes de sastrería. “Pasé por una etapa de llevar trajes muy malos”, dice riendo. “En aquel entonces yo nunca me atreví a pagar a alguien para que me aconsejara, y yo no estaba siendo asesorada en lo importante que era. Mirando algunas viejas fotografías recientemente, me encontré con unas cuantas de cuando era más joven, y tengo una expresión muy similar en mi cara a Kristen Stewart. Tengo este look ‘Al diablo con todo esto’. Ojalá hubiera tenido gente a mi alrededor en ese momento en mi vida que me entendiera, en lugar de decir, ‘¿por qué no estás sonriendo?’ Mucho de ello era entonces miedo y no ser capaz de comprender lo que estaba ocurriendo.”

Es difícil atraerla con cualquiera de sus coprotagonistas. Anderson admite ser ocasionalmente indiscreta pero ha aprendido a no chismear acerca de las relaciones profesionales. Quizás su más famosa asociación en la pantalla fue con David Duchovny, un actor ligeramente eclipsado por el propio éxito de ella. ¿Alguna vez lo ve? “Err, sí, de vez en cuando”, dice un poco demasiado alegremente. “Estamos haciendo una sesión de fotos para la portada de la revista Entertainment Weekly este fin de semana en Los Ángeles, por el vigésimo aniversario de la serie. Cuando estamos en la misma ciudad tratamos de conectar. ¿Sabía que hubo ese rumor durante un tiempo de que estuvimos en una relación? Y que nos mudamos a un apartamento juntos! Puedo decir honestamente que no era el caso.”

¿Y qué del no-tan-mal Jamie Dornan? Como el asesino en serie sorprendentemente guapo en The Fall, el ex modelo ha demostrado ser un buen actor, aunque confiesa sentirse preocupado de que este papel oscuro podría tener un efecto negativo en su carrera. “Oh, yo creo que Jamie va a estar bien”, dice sin dudarlo. “Desempeña el papel tan bien, y estoy segura que llevará a muchos otros”. Así que vamos a suponer que en la próxima temporada habrá más interacción entre sus dos personajes? “Digamos que ese escenario tendría el impacto más dramático. Creo que es bastante obvio. Me alegra que hagamos otra temporada. Sinceramente es una de las mejores cosas con las que he estado involucrada”.

Hasta ahora su voz ha mantenido un acento británico maravillosamente controlado, pero la última declaración cruza el estanque en medio de una frase y suena más Michigan que Middlesex. Es un poco confuso por decir lo menos. “En el momento en que estoy en un avión y hablando con  estadounidenses me lanzo en el acento americano”, se ríe. “Hay más personas que lo hacen de las que piensa. Realmente no es sobre ‘hacer’ nada. Cuando intento tener acento americano en el Reino Unido, sólo sueno como idiota, realmente Eurotrash”.

Se desprende que esto era un problema cuando era niña. Nacida en el Reino Unido, pero mudándose a los EE.UU. a la edad de doce años, era acosada en la escuela por su extraña voz y apariencia relativamente inusual. “Pero en el momento que tuve quince años y había descubierto el punk rock, no me importó una mierda”. resopla. “Hay personas que ven ese período de su vida como una fase de moda, y aquellos que se integran más con la noción de anarquía y llevan eso adelante en la vida. Yo pertenezco a la segunda categoría”.

Esta noción de caos es subrayada por otra corriente de agua que fluye de manera constante en su regazo. Es difícil tomar a Anderson en serio mientras ella se arrastra por debajo de la mesa para limpiar el diluvio, pero ella mantiene la fraseología como una profesional experimentada. “Uno de mis próximos grandes proyectos es una película llamada Our Robot Overlords con Ben Kingsley“, explica ella, retorciendo una servilleta y pareciendo contenta consigo misma por acordarse de promover algo. “¿De qué se trata? Er, se trata de robots que se apoderan de la tierra.” ¿Gusta la idea a sus hijos? “Ellos no saben lo que hago”, vienen la respuesta contundente. “Llegará un momento, cuando alguien lo traiga a colación en su clase y sabrán lo suficiente para poner atención, pero no está en su radar. Tuve la estúpida realización cuando estaba filmando la película de que ellos la iban a ver un día. Habrá un punto cuando descubran también The X-Files”.

Y con esto ella se va, subiendose a un coche y rumbo a Legoland con sus hijos por el día. Ellos pueden ser ajenos a lo que su reservada madre en realidad hace, pero si hay alguna lesbiana amante de los drama de época con una inclinación por la detección paranormal vagando alrededor – lo cual es probable – pronto lo harán.

 

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Un comentario sobre “Gillian Anderson en Ponystep Magazine {Traducción}

  1. Ya cansa esta obsesión tonta de los periodistas indagando sobre la sexualidad de Gillian. Dijo lo que quería decir, aclaró lo que quería aclarar y el que no entendió que no moleste más…
    De quien es la traducción? Está mucho muy bien, muchas gracias por tomarse el trabajo…
    Me cuesta creer que esta mujer tenga la edad que dice tener, conozco mujeres de 30 que no se ven ni la mitad de radiantes de lo que se ve Gillian.

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