Tithonus 6×09


Fellig: Count your blessings.

Escribía en 1999 “La vida es un suceso que a esta hora no he logrado comprender muy bien”. No puedo recordar porque lo dije en el review que escribí hacia mediados de ese año, pero sin duda si supiera lo que vivo ahora en estos tiempos no le hubiese puesto tanta complicación a mi adolescencia y hubiese disfrutado más el momento. Creo que es un deseo universal y creo que por eso se añoran los viejos tiempos.

Escribo esto con un gran vacío en mi corazón, no podría ocultarlo y no podría escribir sin decirlo, escribo sobre The X-Files, pero también he puesto algo de mi vida en estos reviews.

Dejé de escribir el año pasado por el torrente de cosas que sucedieron, una tras otra y que me fueron dejando en una sin salida sin siquiera darme cuenta. Lo que me pasó el año pasado solo se puede tratar de sobrevivir y aceptar que simplemente hay momentos en lo que hay que dejar de lado algunas cosas para estar al frente de las situaciones, de tu ser amado que se te va en las manos y no puedes hacer nada.

Siempre he utilizado X-Files como refugio del mundo. Ese lugar seguro que siempre está ahí. Muchos convertimos el fandom en nuestra pasión y en general es porque es algo que nos produce placer, alegría, desahogo y entretención. X-Files ha estado ahí en momentos un tanto duros y aunque eso reafirma mi  gran ñoñez y retraimiento, siempre he querido volver y aunque esta vez me ha costado mucho, tal vez por la magnitud en la que mi mundo se ha sacudido, aquí estoy, para hablarles de X-Files, de Tithonus.

Dicho esto quise volver con este capítulo, con uno de mis favoritos. Estamos frente a una de esas grandes joyas que nos presentó la serie que no siempre están en los tops, pero lo es, después de todo, son muchos episodios para que todos estén en el top five, pero sin duda recuerdo la emoción sentida en su transmisión. Por supuesto recuerdo muy bien que para esta época ya veía sin falta X-Files con mi mamá los miércoles en la noche en Fox, ya era todo un plan. Como les dije el otro día, ella jamás me dijo que podría dedicar mi tiempo a cosas más productivas que un show de televisión, al contrario, siempre me acompañó en el camino y le agradezco a Dios cada momento que disfrutamos acolitando mi locura.

También recuerdo, ya hablando de la transmisión, que Fox pasó primero este capítulo y luego SR 819, lo que me pareció siempre muy lógico al estar a un paso de entrar en el evento que Fox llamó Full Disclourse, donde supuestamente todas las verdades iban a ser reveladas, -y aunque eso no ocurrió-, si iban a llegar dos episodios que lo cambiarían todo, así que me pareció siempre mejor escalonar la mitología y ver primero este episodio Scully-centrico pero stand alone, y luego probar la lealtad de Skinner.

En los créditos tenemos a Vince Gilligan en el guion y podemos ver a lo largo del episodio su estilo, nada más vemos el teaser y nos damos cuenta que este será un capitulo diferente al molde X-Files, y sí que hemos tenido varios en la temporada. Este aunque no tiene la audacia técnica de Triangle o la singularidad teatral de HTGSC, es un enorme deleite visual, intimista, y si lo analizamos, bastante macabro.

Pero extrañamente dentro de este marco macabro, es un episodio bastante azul, desde el teaser lo sentimos y nunca llegué a entender esta elección, dentro de lo importante que es color en la historia. No sé si es porque fue ambientado en New York y de hecho se usaron sets de NYPD Blue y aunque vi esa serie muy poco, si recuerdo que tuve ese ambiente en las escenas en la estación de policía, pero no sé si fue algo intencional para relacionar las series y que se viera más real o esto tiene un significado más metafísico dentro de la historia.

Como lo dije, el color juega un papel importante (o la ausencia de él), el blanco y negro presente desde el principio con la imagen del ascensor y este extraño hombre como único en color es la pieza fundamental del episodio, es un muy buen recurso para llegar a acercarnos a lo que Fellig veía por instinto.

El miedo de la chica por este hombre sin saber que él no era el de temer sino su propio destino también es de esas cosas que nos resume perfectamente el capítulo sin que lo sepamos la primera vez que lo vemos pero luego cobra sentido, para mí es muy poderosa la imagen de Fellig saliendo a correr tan pronto se abre el ascensor y baja directo al sótano y espera simplemente a que ocurra algo. Este tesaser nos revela toda la historia, es la perfecta premisa porque lo hace pero no lo sabemos en ese momento.

La historia de Albert Fellig nos recuerda a Clyde Bruckman, tienen ciertos paralelismos y ambas historias nos hablan de la muerte y de hombres que tienen el “don” de predecirla, y curiosamente de como este don causa apatía, desesperanza y soledad en ellos. Una buena indicación que hay ciertas cosas que es mejor no saber.

En el FBI nos encontramos otra vez en los trabajos forzosos de nuestros agentes, y como en medio de todo se han acostumbrado a esto, hay cierta rutina que se rompe con la llamada de Kersh a Scully.

En esta oportunidad el caso no llega por la búsqueda freelance  de Mulder o porque de casualidad andaban buscando antecedentes y un X-file ocurrió. Esta vez es una aventura autorizada por Kersh y traída a ustedes por Peyton Ritter (el chico de Two boys, a girl and a pizza place, serie de comedia esa época que protagonizaba con Ryan Reynolds, imaginen la seriedad con la que tomé a Peyton desde el principio), quien encontró el caso por pura curiosidad y haciendo también un trabajo de rutina. Tal vez Peyton pensó que se ganaba la lotería con un caso interesante y raro, pero no que podía perderla al asignarle a Scully para ayudarle en esto (tal vez debió revisar la suerte de Kelly Ryan cuando recibió su ayuda y les doy 10 puntos si se acuerdan quien es ella).

La teoría de Peyton es bastante descabellada pero los hechos por si solos son los que alertan que algo pasa con este hombre.

Lo interesante de la situación es que Kersh intenta salvar a Scully. El por qué no lo sabemos, no tiene un peso dentro de la mitología a no ser que se le haya dado esa carta blanca con Scully, pero básicamente era la estructura más práctica para Gilligan. Así comienza la aventura en solitario de Scully y es bueno que nos muestren que puede seguir siendo escéptica, pero muchas cosas han cambiado, esto puede verse como un examen para Scully de cuanto la han cambiado los X-Files.

Mientras se prepara para abandonar a su compañero, se nos muestra un poco más de lo que hace Fellig, acosar personas a las que él ve en blanco y negro para tomarles fotos mientras agonizan.

 
Fellig: The original hipster of NY.

Mulder ya tiene cincuenta teorías y tiene tiempo para la nostalgia y ver que una separación está cerca. Tenemos muy poco tiempo para mirar reacciones pero Mulder probablemente ya veía venir esta situación en la que le quitarían el castigo a su compañera, pero ella categóricamente afirma que no es una separación. Para ella esto solo será un stand alone en New York.

Scully y Peyton comienzan con lo básico, buscar quien es este hombre y de lo primero que se dan cuenta es lo poco que ha cambiado en años de servicio como fotógrafo de escenas del crimen. Por supuesto aquí Mulder ya tendría el caso resuelto, pero es una de esas cosas que aún le faltan a Scully por aceptar.

Kudos para el departamento de arte en todos esos expedientes, de esos detalles que encantan porque tuvieron que tomarle fotos a Geoffrey Lewis en muchas variaciones y adecuar cada registro con el amarillo respectivo del paso del tiempo (ni hablar del diseño del formulario y sus pequeñas variaciones) y todo esto para unos cuantos segundos al aire. X-Files siempre fue una cosa hermosa en este aspecto.

También halagos para el departamento de utilería al conseguir las cámaras y fotos, no dudo que haya sido todo un reto y me agrada que este episodio haya sido un poco antes del advenimiento de la fotografía digital, si se ve ahora, es pura nostalgia fotográfica.

Siguiente escena de Fellig y está en medio de un atraco donde parece arriesgar su vida por su obsesión. Seguimos viendo su aspecto casi voyerista de tomar las fotos y no hacer nada por el chico atracado, pero en esta parte de la historia viene el giro que seguramente Mulder estaría ansioso esperando, estamos frente a un hombre inmortal.

Por supuesto, de ahí el nombre del capítulo, Tithonus, mortal en la mitología griega a quien se le dio el don de la inmortalidad pero al no especificar que también el de la vida eterna, no paró de envejecer. En algunos relatos su amada Aurora (quien fue la que le pidió a esto a Zeus) lo dejó encerrado y abandonado cuando ya no pudo soportar más su agonía eterna.

Diciendo esta historia podemos hacernos a la idea de Gilligan para su historia de inmortalidad. Como siempre X-Files no se va por el lado sencillo del mito y tenemos en Fellig una especie de Tithonus, que si bien no envejece hasta el encorvamiento infinito, si quedó suspendido en la vejez. Falta una ficha más en su rompecabezas, pero ya pronto llegará con la entrada de Scully a la historia.

Peyton y Scully interrogan al señor Fellig quien ha sobrevivido al ataque de cuchillo no sin molestias. Para el novato este es un caso casi cerrado pero para ella las cosas comenzaran a tomar otro rumbo donde veremos que han hecho los X-Files no en la doctora, sino en la investigadora y esto es sumamente interesante de ver.

Scully lleva el interrogatorio como Mulder lo haría, no decantándose en lo obvio, sino haciendo hincapié en el vacío que trae la historia, y es una escena maravillosa porque aunque no entiendo aun el azul, me gusta mucho la fotografía que se logra con esos claros oscuros y la sensación de que Scully toma el control de la situación y se convierte en una charla metódica entre Fellig y ella. Peyton simplemente va desapareciendo.

Scully se da cuenta que su sospechoso está herido pero tal vez no contaba con que sus heridas fueran tan profundas y a la vez tan curadas. Fellig sufre las consecuencias de un ataque que hubiese dejado a otro muerto pero para él es simplemente incomodo, como cuando a Wolwerine lo acaban de herir y siente malestar por un momento y ya, esto debió haber prendido todas sus alertas, pero le hace falta el complemento que le diga por intuición que está pasando.

Solo está Peyton quien para este momento ya está descubriendo que su caso no será tan sencillo y que su ayuda se le está convirtiendo en una piedra en el zapato.

Hablando de muerte: espero no morir sin llamar a alguien por telefono y decirle: Hola, mi nombre es Fox Mulder y soliamos sentarnos uno frente al otro en el FBI.

Tiempo para algo de shipper time cortesía nuestros agentes favoritos y a larga distancia Mulder sigue muy atento de la situación, Scully advierte que Fellig no es lo que parece pero se cuida mucho de las cosas que le dice a su compañero. Ella es cautelosa y necesita más pistas, Mulder ya estaría preguntándole como logro ser inmortal.

De lo mejor del capítulo fueron esos momentos donde nos sentimos orgullosos de nuestra agente y poco a poco se va enfrentando a Peyton, primera ovación para “pensé que buscábamos la verdad”.

A esto ha llegado Scully y es un Mulder marca registrada. Es una cuestión de madurez profesional porque veo algo de Scully en sus primeros casos con Mulder en Peyton y su afán solo de resolver el caso. Hay que admitir que le tomó tiempo a la doctora Scully aprender que el fin no es conseguir al culpable, porque en los X-Files casi nunca se logra procesar al monster, sino encontrar su naturaleza, buscar la verdad.

Por esta misma razón hace algo que no estaría en su mente hacer hace unos años atrás y decide enfrentar directo la situación.Ahora, la pregunta definitiva que siempre tuve sobre este episodio es por qué Fellig toma las fotos de Scully en el auto. Él luego le aclara que no tiene que ver con la muerte, pero entonces porque realizar estas fotografias que lo único que hicieron fue delatarlo y hacer que Scully tomara la decision de ir a su apartamento. Tiene coherencia cuando lo escribo pero desconozco los propositos del fotografo.

Fellig se rinde ante Scully Eastwood y se la lleva para mostrarle la situación. Ética y destino 101 es lo que vemos de esta salida al campo con el hombre inmortal.

El caso de la prostituta es el ejemplo clásico de lo que Fellig quiere mostrarle a Scully, la chica va a morir y él le intenta explicar cómo actúa la muerte pero ella va a entorpecer la lección.

Fellig sabe cuándo, no como, es la diferencia con Bruckman (y claro, Bruckman era mortal y sabia cuando iba a ser su propia muerte).  Scullly interactúa en la lección y nos da esta clase de girl power (quiere dejar muy claro que no necesita de la ayuda de nadie para ser agente del FBI). Pero aun así la muerte viene y no se puede cambiar ese resultado.

A Peyton no le gusta la confrontación en solitario de su “compañera” con Fellig y está decidido a llevar a la cárcel a este sujeto, no le interesa lo que pasa o lo que ella pudo descubrir y esto se convierte en el punto de inflexión. Para él la ayuda de Scully ya no es válida, ahora sale a relucir todo lo que él sabe de Scully y Mulder y su fama.

De nuevo vienen los sentimientos de orgullo y como x-philes y Scully fans nos quedamos maravillados ante la reacción de Scully ante la pataleta de Peyton. Gilligan, que conoce a estos personajes al derecho y al revés le debió quedar casi por inercia escribir las líneas de la agente. Scully defiende no los expedientes, no a Mulder, no su mala fama. A ella ni siquiera le interesa si esto es un x-files, le interesa la verdad, así como se lo había dejado claro antes, se lo deja claro ahora. Ella ve las evidencias y las encuentra improbables, ha aprendido todos estos años que la verdad no es tan simple como decir que Fellig mató a un chico y acorraló a un sujeto que le dobla el peso y las malas intenciones.

Esa es su declaración de intenciones, por eso dejar en claro que ella no es Dana en ese momento, es Scully, y se acabó esta conversación.

Traducción: “No me trates como si fuera tu aprendiz, he resuelto casos sin resolver desde que usabas pañal y es lo que hemos visto desde el primer momento”

Scully toma el caso, lo maneja, lo tiene casi resuelto y sin siquiera creer en la inmortalidad.

Y este choque con Peyton hace que se produzca el giro. Ella admite que es un X-Files y bueno, tal vez Mulder lo vaya a escribir en su diario en la noche, pero optan por no darle mayor reacción en ese momento (pero imagino que así lo es, fue una explosión por dentro)

Claro, ella no va a renunciar a su escepticismo sin antes pelear, que Fellig haya nacido en 1849 no se lo va a tragar tan fácil. Pensemos en lo que le dice a Mulder sobre él, apenas puede sacar que es alguien que sabe mucho de la muerte, pero pese a que sabe que es un tipo extraño y que sabe cuándo van a morir las personas, necesita otra confrontación más para llegar a la verdad, acepta que debe volver a hablar con Fellig para terminar la clase inconclusa de la noche anterior.

Etica y destino 101 lección 2.

Para Scully está claro que él no mata a las personas, pero si las deja morir, no hace nada para evitarlo pese a que ella misma se dio cuenta que no se puede hacer nada. Ese es su reproche y él solo contesta “bastardos con suerte”, y esa es ciertamente una revelación del tipo de monster con el que estamos.

Siempre me intrigó este personaje, sé que no es del tipo carismático y nos resulta un tipo raro, casi inerte en sus emociones y actuación pero ese es el punto, básicamente él vive todos sus días condenado como Tithonus a una existencia sin motivos y es lo hermoso (para mi) de la situación.

Lo que Scully va a descubrir en este último trayecto es por qué este hombre hace lo que hace, en una conversación sobre muerte, destino y hasta amor.

Para Fellig la muerte es algo tangible, te ronda antes de atacar y se puede captar en fotografía. La foto que él quiere alcanzar es el de la muerte misma. Ella se olvidó de él y en una especie de Destino Final, lo saltó cuando le tocaba y por eso es inmortal. No lo pidió, como puede ocurrir con el resto de mortales para los cuales la inmortalidad sería el regalo más grande de todos, pero este “don” cayó en manos de alguien a quien luego de cierto tiempo ya no quiere vivir.

Como recurso argumental Scully sospecha de Lois Brady, un alias que no salió de la búsqueda de Mulder y lo llama para que él averigüe más en la historia, pero Fellig roba el celular de Scully, quedando incomunicada para cuando él descubra el pasado de este primer alias.

La duda es por qué si aún él no sabe que ella va a morir le quita el celular. Nunca me llegó a encajar el pasado asesino de Fellig. De alguna manera lo obligaron a que se viera peligroso, pero en todo el capítulo nos mostraron lo contrario. Creo que fue una de las cosas que intentó hacer para poder ver a la muerte pero cuando vio que era inútil lo abandonó. Me parece que fue desesperación, porque si fuera malo habría seguido matando.

La conversación sigue y ahora Scully indaga un poco en la agonía de Fellig, por qué un hombre con la capacidad de vivir por siempre anda aburrido de la existencia y él lo resume muy bien con 75 años es suficiente, creo que es verdad, el resto es carga, aun si hablamos de tener habilidades de Dorian Gray o no y esto radica en que nada es para siempre, Fellig lo dice claramente “el amor dura 75 años” y diríamos que Fellig es un romántico al dar tal afirmación.

Así como Fellig también dice “Tiene razón, yo se más de fotografía que usted” también tiene la autoridad de decirnos que él sabe más de vivir que nosotros, lo suficiente para saber porque morir es lo único concreto que tenemos.

Finalmente llega la foto impactante y Scully se queda en blanco y negro “cuente sus bendiciones” y nos vamos a comerciales. Les juro que la primera vez que lo vi no sabía esto y fue explosión mental.

Sobreviviendo a los comerciales comienza el desenlace frenético, quedando atrás las discusiones filosóficas del ser y la existencia, no oculta mucho que tuvo ese momento de revelación con Scully y comienza la lucha por asegurarse tener esa foto y gracias a la ineptitud de Peyton de disparar y luego preguntar.

La escena es de esas que parten la voluntad de cualquier x-phile, que destrozan el corazón porque estamos en una situación en tiempo real, no es un sueño, no es una dimensión alterna. En realidad le disparan a Scully y no hay nada que hacer.

Excepto que estés con el señor inmortal que te puede dar un chance de cambiar el destino, aquel que no podía quebrantarse.

Fellig vio la muerte hace muchos años y se asustó, natural cuando no se quiere morir pero aprendió a golpes que hay que dejar que llegue. No era cuando él quisiera, sino que llegaría el momento. Es una escena consecuente con toda la fotografía del capítulo, se ve que quisieron hacer algo diferente, casi hacerlo fotos y en esta parte tenemos hasta la sensación del grano.

Fellig desiste de tomar la foto para guiar a Scully, esto al final le servirá porque la muerte por fin lo ve y le regresa el color a ella, cambiaron lugares. Tal vez lo que necesitaba era tener la valentía que no tuvo cuando la muerte se llevó a la enfermera, o la compasión que le falto todos estos años al solo tomar la foto y no enfrentarse con ella directamente.

Pero terminemos esto antes del debate –inmortal-. Peyton logra también sobrevivir a Mulder y lección aprendida para él. Un paso sin pena ni gloria en la dimensión de los X-files diría Rob Serling si nos narrara la serie.

La regla shipper indica: si tienes una experiencia cercana a la muerte, inventa un nuevo saludo de super compañeros.

 Scully vuelve a su estado de escepticismo y Mulder opina que la muerte te busca cuando buscas lo opuesto (interrogación ante esta frase) y fade off, se acaba el capítulo.

Siempre estuvo el debate por estos dos episodios (Clyde Bruckman’s final repose y este, Tithonus) que como lo comenté tienen su relación. Scully se enfrenta con dos hombres que saben sobre su mortalidad, Bruckman más carismático que Fellig le dice “usted no” y Fellig percibe que ella va a morir pero finalmente es la muerte quien lo ve a él.

Por supuesto si nos atenemos a los hechos y los x-files son correctos Scully es inmortal (aunque siempre he sostenido que Bruckman se refirió con “usted no” a que no le diría a ella como iba a morir.

Lo que vimos en el episodio es que la muerte llega sin importar que se haga para detenerla. En el caso de la prostituta ella iba a morir con o sin la intervención de Scully, era el destino que muriera pero como dice Fellig, él sabe cuándo, no como y no podemos saber si el destino original era la muerte por el camión.

Pero para mi el propio Fellig y la última frase de Mulder puede ser la clave de esto. Fellig finalmente no llegó a ser inmortal, le tomo una increíble cantidad de tiempo poder remediar el salto que tuvo la muerte con él, pero lo encontró y quien nos dice que el destino de su muerte era exactamente ese, solo que las probabilidades se demoraron mucho en llegar.

Scully puede tener ahora la función inmortal de Fellig, pero ella no se dedicará a buscarla y como dice Mulder, la muerte llega cuando se busca lo opuesto, en el momento menos pensado Scully morirá, está en el destino.

Por supuesto es uno de los debates eternos en el mundo X-Files porque la misma 1013 es favorable a esta teoría de inmortalidad, para ellos debe ser especial darle vida al mito. En lo personal siempre he sido detractora de esta teoría porque en el gran balance de la serie, la hace ver ya demasiado irreal, es un too much que nunca podré procesar.

Tithonus es una de esas joyas ocultas de esta sexta temporada, es de esas declaraciones de amor a Scully y su evolución como personaje, de cierta forma nos va encaminando a como serían las cosas con una Scully más creyente y más al mando y sin duda me ha gustado mucho.

Si estamos en un buen día puede que esta fábula del inmortal moderno nos haga reflexionar sobre la vida y la muerte y como en un mundo en donde todos buscan alargar la vida y juventud, este personaje se dedicó hasta la obsesión a buscar la muerte y poder descansar, porque en un mundo donde nada es eterno, la muerte es simplemente eso, un descanso de la larga o corta vida que nos correspondió llevar.

TITHONUS
Para nunca olvidar: Las escenas entre Scully y Fellig.
Podriamos vivir sin ello: Payton, aunque sea el mal necesario del capitulo.
ENERO 24 1999
6X09
Writer: Vince Gilligan
Director: Michael Watkins
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3 comentarios sobre “Tithonus 6×09

  1. Por sobre todo, primero mis condolencias por la perdida de tu mamá. Las palabras pueden sobrar cuando lo que cuentan son los sentimientos de verdad.

    Es un placer leer de nuevo un review tuyo. Es un deleite para estos ojos leer tus palabras y encontrar los elementos necesarios para esta disección del episodio y mostrárnoslo. En una analogía haces un excelente trabajo forense; lo que te convierte en una Scully de verdad.

    El tema de la inmortalidad ¿don o maldición? es lo que me deja esta historia del maestro Gilligan y por supuesto que monótona y tortuosa debe de ser si no se tienen motivación para vivir.

    Gracias Angelik por toda tu labor en este espacio, fue aquí en dónde me adentré al fandom y tuve la oportunidad de conocer a gente maravillosa. Gracias en verdad

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